Entender la diferencia entre costos fijos y costos variables es fundamental para cualquier negocio, ya que influye en la toma de decisiones, la rentabilidad y la planificación financiera. Ya sea que manejes una pequeña empresa, un emprendimiento o simplemente quieras optimizar tus costos, conocer cómo se comportan estos gastos te permitirá administrar mejor tu presupuesto. En esta nota, te explicamos en detalle qué son, cómo se calculan y cuál es su impacto en la contabilidad.
¿Qué son los costos fijos?
Los costos fijos son aquellos gastos que no varían con el nivel de producción o ventas. Es decir, los pagues o no generes ingresos, estos costos siguen estando presentes.
Ejemplos de costos fijos:
- Alquiler del local u oficina
- Sueldos del personal administrativo
- Seguros y gastos legales
- Servicios básicos (luz, internet, teléfono, si tienen un costo mínimo fijo)
- Software y licencias (ERP, contabilidad, gestión, etc.)
Estos costos son predecibles y permiten proyectar gastos mensuales sin importar las fluctuaciones en las ventas o producción.
¿Qué son los costos variables?
Los costos variables, en cambio, cambian en función del nivel de producción o ventas. Es decir, cuanto más vendés o producís, mayores son estos costos, y si no hay actividad, prácticamente desaparecen.
Ejemplos de costos variables:
- Materia prima (materiales para fabricar productos)
- Comisiones por ventas (si pagás a vendedores por resultado)
- Insumos de producción (envases, etiquetas, embalajes)
- Costos de distribución y logística (transporte, fletes)
- Energía o agua si dependen del nivel de producción
Estos costos son flexibles y permiten ajustar el gasto según el volumen de negocio.
Diferencias clave entre costos fijos y variables
Característica | Costos fijos | Costos variables |
---|---|---|
Dependen de la producción o ventas | No | Sí |
Permanecen constantes a corto plazo | Sí | No |
Pueden reducirse si el negocio disminuye su actividad? | No, siguen existiendo | Sí, se reducen |
Ejemplo típico | Alquiler del local | Compra de materia prima |
¿Cómo influyen en la rentabilidad del negocio?
El análisis de costos fijos y variables es clave para calcular la rentabilidad y determinar el punto de equilibrio, es decir, el momento en el que los ingresos cubren todos los costos y el negocio empieza a generar ganancias.
Relación con el precio de venta
- Negocios con altos costos fijos (ejemplo: una fábrica con grandes instalaciones) necesitan vender más volumen para cubrir gastos.
- Negocios con altos costos variables (ejemplo: un negocio de revender productos sin stock propio) pueden adaptar mejor su estructura a las fluctuaciones del mercado.
Para calcular cuánto debés vender para no perder dinero, se usa la fórmula del punto de equilibrio:

Ejemplo práctico
Imaginemos que tenés un emprendimiento que vende remeras personalizadas:
- Costos fijos: Alquiler del local ($150.000 por mes), publicidad ($30.000), software de diseño ($20.000). Total: $200.000 mensuales.
- Costos variables: Tela ($800 por remera), impresión ($200 por unidad), packaging ($100 por unidad). Total: $1.100 por remera.
- Precio de venta por unidad: $2.500.
Para calcular el punto de equilibrio, usamos la fórmula:

Es decir, debés vender al menos 143 remeras al mes para cubrir todos tus costos y no generar pérdidas.
Diferenciar entre costos fijos y variables te permite entender mejor la estructura financiera de tu negocio y tomar decisiones estratégicas, como ajustar precios, controlar gastos o definir objetivos de ventas. Tener claridad sobre estos conceptos es clave para mantener la rentabilidad y asegurar el crecimiento de tu emprendimiento o empresa.